Las razones para sustituir las antiguas lámparas incandescentes por las de bajo consumo es el ahorro de energía, disminuimos el consumo en un 70 u 80% aproximadamente, ademas de una duración en horas hasta 12 veces mayor, lógicamente adquiriendo bombillas de buena calidad, en contraposición a las de mala calidad que pueden tener una duración de 3000 horas, o una cuarta parte de las mejores.Esto no es solo beneficioso para la economía hogareña, sino que también beneficioso para la protección ecológica del planeta y el futuro de sus habitantes. Al disminuir la cantidad de consumo de una población disminuyen la cantidad de emisiones, de gases contaminantes y de efecto invernadero, que poseen las plantas productoras de energía. Una de estas campañas está siendo llevada por Greenpeace.
El funcionamiento de estas bombillas es el mismo que un tubo fluorescente, conteniendo en su interior mercurio para su funcionamiento, pero es 100 veces menor que los anteriores, por lo que no resultan peligrosas para la salud.

Aunque con un precio mas elevado, seguramente estas bombilla no en muchos años reemplazarán a las incandescentes, dejando el invento de Thomas Alva Edison en el pasado.